Residencia y forma de vida, no solo una finca productiva.
Raigañu es, antes que nada, un lugar para vivir con la máxima autosuficiencia. Pero una vida arraigada no es una vida cerrada: es un sitio abierto. Un proyecto que enseña lo que hace se obliga a hacerlo bien — y multiplica su efecto.
Cursos y jornadas sobre lo que se practica.
Ven a verlo — el mejor argumento es el sitio.
Semillas que circulan con la comarca.
Documentado, para que otros lo copien.
Procesar de forma sencilla multiplica el valor de lo cosechado y alarga su vida: menos desperdicio, más meses de venta e intercambio, y un producto con historia y con nombre.
de manzana
de fruta de temporada
frutos secos y setas
de huerta y colmena
Producción para consumo, intercambio y venta local. Los estudios de circuitos cortos (metodología del multiplicador local, New Economics Foundation) muestran que el dinero gastado en alimento local recircula bastante más en la economía cercana que el de la gran distribución. Vivir de la tierra, aquí, también es hacer comarca.